Si no puedes con el enemigo, únete a él. Por qué creo que la alianza de Prisa Media con OpenAI es una jugada maestra.
Prisa Media, con su arsenal de cabeceras influyentes como El País, decide que si el contenido va a alimentar a la bestia de la IA, mejor que sea el suyo. No es solo una cuestión de estar presente; es una manera astuta de seguir moldeando opiniones, pues será su contenido y no el de otras cabeceras el que ahora también educa a la IA, el oráculo digital del siglo XXI.
La alianza de Prisa Media con OpenAI le permitirá a esta seguir influyendo en la opinión pública española.

El entrenamiento de IA de OpenAI siempre ha tenido un aire de misterio. Mira Murati, CTO de OpenAI, dijo esta semana en una entrevista con el Wall Street Journal que no sabe exactamente con qué datos se entrenó el último modelo de vídeo de Sora. Pues mira, Mira, no sé si creérmelo, jajaja. La compañía se fundó en 2015 y solo ha sido mainstream desde el año pasado. ¿Qué hicieron esos 8 años? No lo sé, pero me da que leer todo internet sin preguntar a nadie.
En los últimos meses, OpenAI ha estado expandiendo activamente su biblioteca de entrenamiento mediante la firma de contratos con editoriales importantes en distintos idiomas y regiones, como Le Monde en Francia y Prisa Media en España, además de otros acuerdos con The Associated Press, Axel Springer o incluso Reddit.
Este acuerdo reconoce que el contenido para entrenar los modelos tiene un precio.
Parece claro que entrenaron el modelo sin pedir permiso y ahora que están en el ojo público y tienen barreras sólidas de entrada, han decidido empezar a pagar por esas bibliotecas de contenido para seguir mejorando el modelo.
Estos acuerdos señalan un reconocimiento, quizás tardío, de que el contenido tiene su precio, pero aún más importante, plantea un nuevo desafío para las startups y los competidores más pequeños, pues las licencias de contenido para acceder legalmente a datos de calidad para entrenar IA tienen un costo altísimo.
Las empresas de contenido que han firmado acuerdos con OpenAI han entendido hacia dónde va el mercado y de esta forma, no solo sobreviven a la era de la IA, sino que se colocan en su núcleo y se posicionan como formadores de una IA éticamente nutrida. Es estratégico, es astuto, y francamente, es brillante. Un ejemplo magnífico de growth marketing al encontrar una nueva vía de distribución.
La ironía de todo esto es palpable: en un intento por dominar la era de la información, las empresas tecnológicas han tenido que volver a los fundamentos, al contenido de calidad. Y las editoriales, por su parte, han encontrado una nueva vida en el corazón de la bestia digital.