Y es normal. Les importa su vida. Y si tu APP puede ayudarles en algo de su vida, le prestarán atención. Pero siempre y cuando se adapte a su vida y sus necesidades.
El lifecycle marketing de ser ser minimalista: menos es más
El arte de estar presente sin invadir, el arte de hablar sin interrumpir, el arte de ser indispensable sin ser notorio. Si logras eso, no solo has ganado un usuario para tu APP, has ganado un aliado para tu marca.
Yo no quiero vivir dentro de tu APP. De hecho, no quiero pasar ni un segundo más que el estrictamente necesario, al igual que no quiero pasar más tiempo del necesario en el supermercado del barrio.
Si tu APP proporciona la experiencia adecuada en el momento preciso, sin sobrecargar al usuario con información irrelevante, vas por el buen camino. Una notificación oportuna, un SMS clave o incluso un email preciso pueden ser suficientes.
El truco del éxito no está en llenar a los usuarios de funcionalidades que jamás usarán. Está en comprender y anticiparse a lo que realmente necesitan, en ese preciso momento en que lo necesitan. Y ahí es donde entra en juego el verdadero poder de tu APP.
El lifecycle marketing debe ofrecer una experiencia que se centre en lo necesario y evite lo superfluo.